{"id":894,"date":"2016-07-21T12:33:49","date_gmt":"2016-07-21T10:33:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.feup.org\/?p=894"},"modified":"2016-07-21T12:33:49","modified_gmt":"2016-07-21T10:33:49","slug":"fallece-jose-monleon-bennacer-gran-amigo-y-companero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/feup.org\/web\/2016\/07\/21\/fallece-jose-monleon-bennacer-gran-amigo-y-companero\/","title":{"rendered":"Fallece Jos\u00e9 Monle\u00f3n Benn\u00e1cer gran amigo y compa\u00f1ero"},"content":{"rendered":"<p>El 15 de julio, falleci\u00f3 nuestro gran amigo y compa\u00f1ero, Jos\u00e9 Monle\u00f3n Benn\u00e1cer (Tabernes de Valldigna, 31 de enero de 1927 &#8211; Madrid, 15 de julio de 2016) fue un escritor, director de teatro, editor y cr\u00edtico espa\u00f1ol. Su actividad profesional le fue reconocida con el Premio Nacional de Teatro (el primero, concedido en 2004), la Cruz de Sant Jordi y el Premio Max Honor\u00edfico de Teatro.<\/p>\n<p><strong>Fue un hombre extraordinario, valiente, inteligente, que amaba la cultura de los pueblos y que luchaba por la libertad y la justicia. Un gran defensor del proyecto de las Universidades Populares, colaborador permanente de la FEUP y miembro del Consejo Participativo de la FEUP.<\/strong><\/p>\n<p>Como parte de su trabajo junto a las Universidades Populares nos deja el texto, que por su inter\u00e9s y vigencia, reproducimos \u00edntegro a continuaci\u00f3n y os recomendamos que invirt\u00e1is 10 minutos de vuestro tiempo en la lectura de las palabras de Jos\u00e9 en las que nos responde: Educaci\u00f3n \u00bfpara qu\u00e9? En la secci\u00f3n de m\u00e1s informaci\u00f3n se podr\u00e1 descargar el documento en formato PDF.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Aprendizaje para el di\u00e1logo entre culturas<\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Bases Conceptuales FEUP 2008-2012. Congreso FEUP. C\u00e1ceres 2008.<\/strong><\/p>\n<p>La existencia de la Universidad Popular supone que la sociedad espa\u00f1ola, a lo largo de toda su vida, tiene la posibilidad de acceder al estudio fuera de los centros institucionales espec\u00edficos. Supone, asimismo, <strong>vincular la educaci\u00f3n a la idea misma de ciudadano\/a,<\/strong> sin limitaci\u00f3n a quienes gocen de unas determinadas circunstancias. Si todos somos ciudadanos y la educaci\u00f3n es parte del derecho de la ciudadan\u00eda, es evidente la necesidad de formalizar la educaci\u00f3n para todo el mundo. Ese es el principio de la Universidad Popular. Si la ciudadan\u00eda incluye el derecho al voto, y de \u00e9ste depende la ordenaci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad, ser\u00eda un desprop\u00f3sito que todos vot\u00e1ramos y s\u00f3lo una parte accediera a la educaci\u00f3n, entre otras cosas, porque dependemos de la conciencia y la capacidad cr\u00edtica del electorado. Por eso creo que la funci\u00f3n de las Universidades Populares es muy importante a pesar de que, a menudo, se las trata con un paternalismo o una estimaci\u00f3n marginal que no responden a las exigencias de una sociedad democr\u00e1tica. Adem\u00e1s, <strong>la Universidad Popular conlleva el principio de que debemos estar aprendiendo hasta nuestra muerte, en lugar de establecer un determinado y breve periodo biogr\u00e1fico para ello, por la simple raz\u00f3n de que al estudio meramente utilitario, preparatorio de una determinada profesi\u00f3n, hemos de oponer la profundizaci\u00f3n permanente en nuestra comprensi\u00f3n del mundo y de nosotros mismos<\/strong>. Gran parte de la banalidad personal y social procede de esa distribuci\u00f3n de la vida humana en etapas discontinuas, separadas por fronteras determinadas por un sentido de la productividad, cuando es lo cierto que, en el orden emocional e intelectual, el proceso de crecimiento debiera ser permanente.<\/p>\n<p>Esta reflexi\u00f3n nos lleva a un nuevo t\u00e9rmino, el de educaci\u00f3n, que deber\u00eda suponer la construcci\u00f3n de una libertad responsable, respecto de los dem\u00e1s, respecto de uno mismo y respecto del bien com\u00fan, sin asumir ning\u00fan adoctrinamiento. Yo he conocido a muchachos argelinos captados por el integrismo, dispuestos a colocarse una bomba en la cintura para alcanzar el Para\u00edso a trav\u00e9s de un crimen, que ellos calificaban de su propio martirio. Lo tremendo es que estos muchachos justificaban su acci\u00f3n a trav\u00e9s de una serie de argumentos que les hab\u00edan sido adecuadamente suministrados. En efecto, \u201cviv\u00edan en un pa\u00eds largo tiempo colonizado por Occidente, su tradici\u00f3n cultural hab\u00eda sido castigada, Occidente segu\u00eda utilizando la agresi\u00f3n puntual y la explotaci\u00f3n permanente, su lengua hab\u00eda sido marginada y ten\u00edan un muy incierto futuro\u201d. Si frente a esto exist\u00eda la oportunidad de alcanzar la gloria eterna, y, al mismo tiempo, merecer el respeto de sus compatriotas, \u00bfc\u00f3mo no entender la inclinaci\u00f3n de estos muchachos a aceptar esa alternativa?<\/p>\n<p><strong>La forma de entender y tratar nuestras diferencias culturales es, por tanto, un pensamiento que est\u00e1 por desarrollar, y que no basta reducir a la tolerancia y a la buena voluntad<\/strong>. Curiosamente, hay muchas personas que, por ejemplo, proclaman su rechazo al racismo con salvedades \u2013los jud\u00edos, los negros, los inmigrantes, etc\u00e9tera\u2013 que demuestran todo lo contrario. Se trata, simplemente, de actitudes sentimentales y de la necesidad de \u201chacernos\u201d una buena conciencia. Lo urgente es construir un nuevo pensamiento al respecto. Entender el origen de las diferencias, entender qu\u00e9 elementos son anacr\u00f3nicos y qu\u00e9 otros son perfectamente adaptables a nuestra realidad contempor\u00e1nea. Y, sobre todo, elaborar el pensamiento que corresponda a esa nueva sociedad que deseamos, donde la singularidad sea respetada en todo aquello que no afecte al espacio com\u00fan, a los Derechos Humanos, a la progresi\u00f3n indiscriminada de una serie de valores relacionados con la dignidad personal y la democracia, y no s\u00f3lo por haber descubierto que ese ser lejano, desconocido y quiz\u00e1 hambriento, que permanec\u00eda apacible en su rinc\u00f3n, est\u00e1 ahora dispuesto a inmolarse con una bomba en la cintura, sino por una conciencia \u00e9tica, por un rechazo de las m\u00faltiples discriminaciones establecidas por los m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>Justamente, de lo que se trata es de salir a la intemperie, de afrontar aquello que nos parezca injusto o contradictorio, y de buscar respuestas que, en muchos casos, podr\u00e1n ser incluso dolorosas, precisamente porque nuestro subconsciente es tambi\u00e9n depositario de la cultura que estamos cuestionando. La libertad y la educaci\u00f3n han sido dos de los conceptos reiterados esta noche. Libertad para qu\u00e9, y educaci\u00f3n hacia d\u00f3nde, son las dos dimensiones que dan espesor, grandeza y temor a lo que os propongo. Hagamos de la Humanidad un concepto social y pol\u00edtico, e intentemos, como personas concretas y como miembros de esa comunidad, construir un pensamiento.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n conlleva un debate sobre la misma cultura, y que si la invocaci\u00f3n del aprendizaje a lo largo de toda la vida se hace en las Universidades Populares es porque partimos de un determinado discurso cultural y pol\u00edtico que, no casualmente, se asienta en los compromisos educativos de nuestra II Rep\u00fablica. \u00bfAcaso, desde la perspectiva tradicional, no disponemos de un breve periodo biogr\u00e1fico para el estudio, seguido de una existencia dedicada estrictamente a la productividad? A producir coches, a producir hijos, a producir beneficios, o a producir conferencias, seg\u00fan un orden establecido que determina el funcionamiento de la sociedad. Y si nos preguntamos qu\u00e9 tipo de funcionamiento, la regla se rompe, en la medida que se hace necesario determinar el valor social del producto. \u00bfAcaso, como se ha dicho en determinados tiempos, las madres han de tener hijos para que haya buenos soldados dispuestos a morir por la patria? \u00bfAcaso, como se dice todav\u00eda, las guerras constituyen una buena producci\u00f3n para alcanzar la paz? Etc\u00e9tera, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Pienso, por ejemplo, en las generalizaciones impuestas por una educaci\u00f3n que nos est\u00e1 impidiendo pr\u00e1cticamente el encuentro con los diferentes. El tradicional temor al distante se traduce en un esquematismo que lo unifica bajo un c\u00famulo de perversiones. Es el caso, por ejemplo, de la visi\u00f3n que la mayor parte de los palestinos e israel\u00edes tienen hoy entre s\u00ed, o el s\u00fabito furor nacionalista que anim\u00f3 la guerra de la ex Yugoslavia, o la identificaci\u00f3n del mundo isl\u00e1mico \u2013tan complejo y con corrientes internas distintas y a veces antag\u00f3nicas\u2013 con el integrismo islamista y el terrorismo sistem\u00e1tico. O, pas\u00e1ndonos a su mundo, la imagen de un Occidente uniformemente agresor e imperialista. Cada uno de los ejemplos citados conlleva su propio sistema educativo, que intenta o ha intentado someter a israel\u00edes, palestinos, serbios, bosnios, croatas, musulmanes y occidentales. \u00bfC\u00f3mo defender la educaci\u00f3n en tales pa\u00edses, en determinadas \u00e9pocas, sin interrogarse por sus consecuencias? \u00bfY qu\u00e9 pensar de la experiencia espa\u00f1ola del nacional-catolicismo?<\/p>\n<p>Tomemos ahora el ejemplo de la historia. Cada pa\u00eds la ha interpretado a su modo. Y de un mismo episodio existen tantas versiones como participantes. Cada uno se asigna la representaci\u00f3n del Bien y atribuye a los dem\u00e1s la encarnaci\u00f3n del Mal, y con esa pasta se construyen las historias que se ense\u00f1an a los ni\u00f1os y determinan modelos de conducta. El doctrinarismo consigue que las luchas por el poder, el dominio territorial o la hegemon\u00eda econ\u00f3mica se transformen en batallas metaf\u00edsicas, con principios, opuestos e indiscutibles, que obligan a los buenos ciudadanos a entrematarse.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 hoy la informaci\u00f3n y la interdependencia nos est\u00e1n planteando un nuevo e importante problema: que no importa tanto la puesta en cuesti\u00f3n de determinadas posiciones en el \u00e1mbito de nuestra cultura, como la puesta en cuesti\u00f3n de algunos de sus principios fundamentales. Como si, al final, uno sospechara que posiciones formalmente antag\u00f3nicas constituyen piezas complementarias de un mundo inaceptable. Es curioso, por ejemplo, escuchar a Bush, a Bin Laden y a tantos otros afirmando, como manifestaciones l\u00f3gicas y razonables, las posiciones m\u00e1s opuestas e incompatibles. Como si a todos alcanzara una misma incapacidad para establecer una distancia clarificadora. De ah\u00ed el sentimiento de estupor y de lejan\u00eda con que escuchamos hoy muchas de las declaraciones del poder pol\u00edtico. \u00bfEducar para qu\u00e9? \u00bfPara tragarse tales discursos? \u00bfO para tener un juicio cr\u00edtico? Los conceptos de \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d y \u201cpol\u00edticamente incorrecto\u201d quiz\u00e1 sean un modo ir\u00f3nico y popular de hablar de la buena y la mala educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ciertamente, la historia se ha movido siempre. Pero hay \u00e9pocas, que pudi\u00e9ramos considerar cl\u00e1sicas, en las que se vive alrededor de unos determinados modelos. Hay otras en las que, por el contrario, se siente la necesidad de construir nuevos valores, nuevas interpretaciones, nuevos proyectos, que responden a la conciencia de los cambios en curso. Supongo que \u00e9se es un drama social y personal, pues, llegados a esa situaci\u00f3n, se produce una especie de dualidad hist\u00f3rica, de coexistencia de dos tiempos distintos, como si pasado y presente se enfrentaran y muchos supieran que viven en una cultura que no es la propia de su \u00e9poca. \u00bfQu\u00e9 ha de hacer la educaci\u00f3n ante el problema? \u00bfDebe potenciar los valores anacr\u00f3nicos o buscar las nuevas respuestas? \u00bfC\u00f3mo no entender el desgarro de las personas situadas ante ese conflicto? Hoy, la sociedad de la informaci\u00f3n, el desarrollo de la comunicaci\u00f3n personal, las migraciones, el avance tecnol\u00f3gico, el incremento de las armas de destrucci\u00f3n masiva, el deterioro ecol\u00f3gico y aun la imagen reiterada de la miseria y la riqueza, suponen una presi\u00f3n intelectual y emocional que, forzosamente, se traduce en perplejidad, soledad y petici\u00f3n de un nuevo discurso hist\u00f3rico. Ya la guerra de Troya fue un saqueo que busc\u00f3 en el rapto de Elena y la consiguiente ofensa a los griegos, su justificaci\u00f3n. Como han hecho ahora los Estados Unidos, alegando el armamento nuclear de Irak, para asegurar el control estrat\u00e9gico de la zona y el beneficio de su petr\u00f3leo. Pongo un ejemplo antiguo y uno reciente. Pero toda la historia est\u00e1 llena de gloriosas explicaciones de las m\u00e1s dudosas acciones.<\/p>\n<p>Esto conecta con otro hecho esencial: la traici\u00f3n de la ciencia a los intereses generales de la humanidad. Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que se pensaba que el desarrollo de la ciencia iba a hacer m\u00e1s felices a los humanos. La ciencia no iba a descubrir aquello que diese m\u00e1s beneficios, sino aquello que ampliase las posibilidades de vida de los humanos, su conocimiento del mundo, su madurez intelectual y personal. No ha sido as\u00ed, obviamente.<\/p>\n<p>Sabemos que en \u00c1frica mueren millones de personas simplemente porque no disponen de dinero para las medicinas. Como sabemos que la energ\u00eda at\u00f3mica, lejos de ser el descubrimiento de una energ\u00eda alternativa, quiz\u00e1s necesaria dentro de alg\u00fan tiempo, fue el resultado de una investigaci\u00f3n que culmin\u00f3 en las tierras de Hiroshima y Nagasaki. Recordemos el episodio de algunos investigadores abrumados por su mala conciencia.<\/p>\n<p>O ese discurso que aparece en la \u00faltima versi\u00f3n del Galileo Galilei de Bertold Brecht, cuando aquel se pregunta si no deber\u00edan estar siempre los humanos por encima de las conquistas de la ciencia.<\/p>\n<p><strong>Educaci\u00f3n, \u00bfpara qu\u00e9?<\/strong> La creaci\u00f3n de un mundo en paz, que asuma cuanto hay en el legado hist\u00f3rico que no sea incompatible con ella, que descubra el valor de la singularidad en la armon\u00eda general, que acabe con la hostilidad entre el Estado y el individuo, que elimine la pobreza y el hambre, es una respuesta que a\u00fana las viejas demandas \u00e9ticas con la percepci\u00f3n de la incidencia decisiva de las nuevas circunstancias. Las Naciones Unidas se han comprometido a que en el a\u00f1o 2015 haya desaparecido el hambre del mundo. No parece, en absoluto, que estemos en ese camino. Los neoimperialismos y la lucha por el dominio de la econom\u00eda del mundo se mantienen, y cada vez, aseguran las encuestas, los ricos son m\u00e1s ricos y es mayor el n\u00famero de pobres.<\/p>\n<p><strong>Educaci\u00f3n, \u00bfpara qu\u00e9?<\/strong> Por lo pronto, ya no cabe reducirla a una transmisi\u00f3n de los valores establecidos. Carecemos de modelos, entre otras cosas, porque sabemos que las respuestas no caben a nivel estrictamente personal, familiar, regional o nacional. El Otro, ese sujeto lejano, an\u00f3nimo, pintoresco, adversario en las batallas, est\u00e1 en nuestra tierra. F\u00edsicamente y a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n. Y todo el mundo ha de construirse, cada vez m\u00e1s, con todo el mundo. Y si antes la \u201cciudadan\u00eda del mundo\u201d era una hermosa ret\u00f3rica, ahora es una realidad. \u00c9sa es la paradoja, que cada vez somos m\u00e1s ciudadanos del mundo y hay quien pelea por su estatuto local o es incapaz de entender el porqu\u00e9 de una constituci\u00f3n europea.<\/p>\n<p><strong>La educaci\u00f3n es una conquista, es una b\u00fasqueda. Por eso, est\u00e1 lleno de sentido que miles o millones de personas adultas reclamen hoy el derecho a la educaci\u00f3n a lo largo de su vida. Educaci\u00f3n para romper el reba\u00f1o, educaci\u00f3n para una solidaridad libre y responsable, educaci\u00f3n para construir entre todos una nueva ciudadan\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/h4>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.feup.org\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Jose-Monleon-Bennacer-aprendizaje-para-el-dialogo-entre-culturas.pdf\">Aprendizaje para el dialogo entre culturas<\/a> (Formato PDF &#8211; 97KB)<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jos%C3%A9_Monle%C3%B3n\">P\u00e1gina de Jos\u00e9 Monle\u00f3n Bennamer en la wikipedia<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"680\" height=\"510\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Dax9JcUFGOU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9ioNJYnoKG8\">Discurso de aceptaci\u00f3n del premio MAX de teatro<\/a><br \/>\nIncluye un resumen de su carrera profesional en el teatro.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escritor, director de teatro, editor y cr\u00edtico espa\u00f1ol. Fue un hombre extraordinario, valiente, inteligente, que amaba la cultura de los pueblos y que luchaba por la libertad y la justicia. Un gran defensor del proyecto de las Universidades Populares, colaborador permanente de la FEUP y miembro del Consejo Participativo de la FEUP. 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