Proyecto Salud+60. Por qué catalogamos las buenas prácticas

Los socios de la iniciativa Erasmus+, que hemos llamado Salud+60, formamos un colectivo de trabajo que agrupa a Dafni Kek de Grecia, Kerigma de Portugal, FEUP de España y Euroculture de Chipre. En nuestras experiencias internas y en las de otras instituciones de educación de adultos con quienes hemos mantenido contacto, hemos detectado un número elevado de iniciativas y de experiencias focalizadas a la formación relativa a la salud de personas mayores. Y afortunadamente hemos encontrado muchas y bien desarrolladas. Esto nos confirma en nuestra hipótesis inicial: se puede y se deben unir esfuerzos de la administración de la salud y de las instituciones de educación de adultos para mejorar el rendimiento de ambas administraciones en lo relativo a la salud de personas mayores.

El esfuerzo requerido para tal unificación de criterios es grande, sabemos que cada institución tiene, y se rige, por principios de actuación propios que no siendo contradictorios con los de otras administraciones (educativas, en nuestro caso) tampoco persiguen objetivos fuera de su radar. Eso es normal, es una dinámica de carácter histórico que si acaso cabe transformar.

¿Cómo? Mostrando las posibilidades sinérgicas de actuación para batir el objetivo que todos perseguimos, mejorar la condición de los ciudadanos sin importar ni su edad, ni su bagaje previo, tan solo apostando por la calidad de los servicios prestados. Dicho así parece algo sencillo y elemental, pero nada más alejado de la realidad. Es un reto, un trabajo duro que nos obliga a todos los participantes a combatir el desánimo que a veces nos distrae del sentido último de nuestra voluntad de lograr mejoras continuadas en la educación de adultos.

Para abordar el duro trabajo que se otea ante nosotros, necesitamos herramientas que nos ayuden en el propósito. Las herramientas son cosas pequeñas que permite realizar grandes cosas. Eso es nuestro catálogo de buenas prácticas: una herramienta, como los alicates, de tipo universal pues resulta de utilidad en innumerables situaciones y frente a una enorme pluralidad de eventualidades.

El catálogo como herramienta

El catálogo que estamos confeccionando es en primer lugar una herramienta de tipo descriptivo, pues nos ayuda a comprender mediante un análisis de contexto qué es lo que hacemos, y cómo lo hacemos.

Insistimos en que la primera de las utilidades del catálogo es de tipo descriptivo y ello multiplica el carácter universal de su utilidad, solo se puede intervenir en aquello que somos capaces de reconocer en todos sus detalles.

El catalogo estará formado por 12 buenas prácticas, tres recolectadas por cada uno de los socios que formamos el equipo de trabajo, y en su exposición pueden verse detalles referidos a los objetivos educativos perseguidos, metodologías de aprendizaje, escenario didáctico, recursos, etc. Es decir tratamos de describir el qué, el cómo y el porqué se realizan dichas prácticas educativas, y lo hacemos con la convicción de que puedan ser replicadas, con nuestra expectativa puesta en su posible extensión a otros ámbitos o como socialización de práctica de tipo excelente.

El objeto de reunir y presentar un catálogo de buenas prácticas en educación en materia de salud destinado a personas mayores de 60 años es el de dotar de transferibilidad a prácticas educativas que pueden ser tomadas como modelo.

Transferibilidad supone que la descripción de cada práctica debe contener todo aquello que facilite el que terceras instituciones educativas puedan imitar y desarrollarlas en sus distintos espacios educativos.

La descripción de la práctica debe buscar su reproductibilidad. Y, por tanto, debe contener:

1.- Nombre de la acción

2.- Objetivo

Descripción del objetivo de formación. Relación con alguna de las grandes áreas de salud, física, mental, social.

3.- Origen

Descripción de la detección de la necesidad de poner en marcha la acción de formación.

Relato de los contactos con técnicos del ámbito sanitario para el diseño o para la puesta en marcha de la acción de formación. 

4.- Metodología empleada

Descripción de la estrategia educativa puesta en práctica, lo cual supone avanzar los criterios pedagógicos presentes y, sobre todo, realzar la didáctica empleada: lugares de impartición, materiales educativos, materiales sanitarios, apoyos técnico-sanitarios, etc.

Y, finalmente, exponiendo el mecanismo de valoración del logro, sea a través de prueba objetiva, sea a través de estimaciones o valoraciones.

5.- Referencias  

La reproductibilidad depende enormemente de describir con la mayor precisión posible todo lo que rodea a la acción de formación en sí misma:

  • Horas dedicadas a la acción
  • Perfiles de los formandos y de los monitores
  • Registros de los materiales empleados, documentos escritos, imágenes y fotografías, registros de audio, vídeo, etc.

6.- Recomendaciones

El último apartado se reserva para realizar recomendaciones destinadas a instituciones educativas o sanitarias que deseen aplicar prácticas similares en sus respectivas áreas.

Dado el valor demostrativo de las imágenes, sugerimos que siempre que sea posible se recojan las experiencias en vídeo, sea previamente grabado, sea grabación de momentos elegidos de la realización de la acción formativa.

En la medida de lo posible, es bueno introducir llamadas de atención sobre cualquiera de los campos anteriormente descritos, resaltando factores de riesgo asociados a cada fase (detección, metodología, etc.) Del mismo modo que resulta de extraordinaria ayuda apuntar, siempre que sea posible, factores de apoyo, por ejemplo, la disponibilidad de la administración sanitaria, de sus recursos o sus técnicos, del grado de colaboración con otras instituciones como las municipales, la sintonía con entidades de tipo empresa, sindicatos, etc.

Reconocer las prácticas realizadas por terceros no tiene un sentido ceremonial, de otorgamiento de reconocimiento o premio. El mayor de los honores que pueda hacerse a sus diseñadores y practicantes es el poder reproducir la excelencia de sus respectivos planteamientos. Eso es lo que pretendemos con el catálogo, facilitar la reproductibilidad y favorecer la multiplicación de lo excelente.

Salud+60.
Emilio Jurado Gómez

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