Mónica Calurano Vellarino, presidenta de FEUP, participa en las Jornadas FEXAMUR «Soy Mujer Rural, soy el futuro»

Intervención de Mónica Calurano Vellarino en las Jornadas FEXAMUR

En primer lugar, mi más sincero agradecimiento a las personas participantes de estas Jornadas. Gracias mujeres y varones que estáis hoy aquí.  Por supuesto al equipo organizador de Fexamur, principalmente a su presidenta Cristina Herrera Santa Cecilia a la que muestro nuestra máxima disposición a colaborar en los objetivos que nos unen, dada nuestra experiencia en la intervención laboral, social y cultural con mujeres, contribuyendo desde las UUPP españolas a reducir las brechas, que todavía hoy, afectan gravemente a las mujeres 

 También Mar Fdez Arroyo, coordinadora de Fexamur, gracias por tu amabilidad y buen hacer, y al equipo en su conjunto

Presentación

 Soy Mónica Calurano Vellarino y soy una mujer que cree firmemente en la igualdad real.

Me gusta recordar que, “El futuro será feminista o no será”, idea que subscribo firmemente desde cualquier lugar en donde yo me desarrolle profesionalmente, en este caso especialmente como presidenta de la Federación Española de Universidades Populares.

¿Por qué quiero empezar mi intervención con esta declaración? Porque estoy convencida de que la recuperación económica y el desarrollo rural no es posible sin igualdad.

Desde hace 6 años tengo el honor de ser la presidenta de las Universidades Populares después de más de 30 años en la historia de esta organización, liderada por hombres. (Historia, sobre valores inculcados por mi madre sobre la valentía, la independencia y el empoderamiento)

Pero lo más importante y es por lo que hoy estoy aquí, es porque soy una mujer rural soy una mujer de pueblo y hoy  estoy feliz por tener la oportunidad de encontrarme con mis iguales.

Todas las chicas de mi generación, tuvimos la suerte con el esfuerzo de nuestras familias, prácticamente todas humildes familias, de continuar nuestros estudios en la universidad y quiero hilar mi historia con las historias de  mi madre y la de muchas mujeres/madres de mi pueblo y que yo las llamo :

Protagonistas silenciosas

Son las 6.00 de la mañana, como cada día, suena el despertador, desayuna y se pone la ropa de trabajo, antes, deja el desayuno hecho y la casa recogida. La jornada de trabajo empieza a las 07’00 horas, pero en un rato debe volver a casa, para desertar a su hija, desayunan, la viste para irse al colegio, después vuelve al trabajo hasta el mediodía, que prepara la comida, va a buscarla al colegio, comen, hacen los deberes juntas y juegan un rato, la baña, cenan y está con ella hasta que se agota y consigue que se duerma.

 A veces, piensa que le gustaría cambiar de vida, dedicarse a otro trabajo que sea menos exigente, menos esclavo. 

La protagonista de esta historia se llama Maribel, Elena, o Clara… en realidad, tiene muchos nombres, porque no es una sola mujer, es la realidad cotidiana de muchas mujeres que trabajan en el campo, como sus parejas, aunque no con las mismas oportunidades.

El medio rural supone casi el 85% del territorio de nuestro país y en él viven casi cuatro millones de mujeres. El papel de estas mujeres no sólo es esencial para la cohesión social y territorial, sino que las mujeres rurales deben estar en el centro de la transformación hacia una economía sostenible, digital y verde.

También quiero apuntar que las mujeres rurales no son únicamente aquellas dedicadas al sector primario: debemos huir de estereotipos, es imprescindible para afinar en la elaboración de políticas públicas que redunden en el beneficio de todas.

Es imprescindible impulsar en el ámbito rural la transformación digital y la innovación, la producción sostenible, el relevo generacional y la presencia cualificada de las mujeres para asegurar el futuro del mundo rural.

Algunos datos

En nuestro país, como en muchos otros, las mujeres son piezas claves para la rentabilidad y sostenibilidad de las explotaciones agrarias o ganaderas, aunque más de 67 % sean de titularidad masculina, ellas son las protagonistas silenciosas, que sufren la desigualdad de oportunidades.

Por otro lado, es destacable la ausencia de las mujeres en los puestos de representación y gobernanza en organizaciones agrarias y en empresas cooperativas. Por ejemplo, según datos de 2018 del Observatorio Socioeconómico, las mujeres representan un 26 % de la base social de las cooperativas, pero sólo un 7,4% está presente en los consejos rectores y apenas un 3,6 % ha llegado a la presidencia.  Necesitamos mujeres que den el salto, mujeres valientes.    

Debemos trabajar por el desarrollo social por acabar con este tipo de desigualdades que es también una violencia de género social. 

Hacerlo desde la implicación de todos los agentes locales, instrumentalizando con acciones que den visibilidad a esta injusta realidad, que debe desaparecer para alcanzar una verdadera democracia, con la que todas las personas se sientan identificadas. 

Necesidades

El mundo se encuentra en una encrucijada histórica frente a desafíos descomunales, como la crisis climática, las desigualdades, los grandes desplazamientos y migraciones, los conflictos bélicos y el terrorismo o la amenaza de las pandemias.

En los próximos años surgirán movimientos que cambiarán el mundo, y esos fenómenos nos traerán una nueva realidad, una vida mejor y un modelo superador del actual.

  • El papel del arraigo

Es muy importante, el papel del arraigo, la voluntad de quedarse en los pueblos, siempre y cuando se cuente con la oportunidad de desarrollar un proyecto de vida, que suele estar vinculado con la posibilidad de llevar a cabo una trayectoria laboral y profesional.

Además de ese valor del arraigo no hay que olvidar otras necesidades que surgen, especialmente en el ámbito laboral, pero también en el de la conciliación de la vida laboral y familiar.

De esta forma, y partiendo de la voluntad y deseo de permanecer o instalarse en el medio rural, algunas cuestiones podrían plantearse sobre la situación de la mujer en el mismo:

·      El acceso al empleo

Garantizar trabajos de calidad que permitan un proyecto de vida es un elemento fundamental.

 Existen oportunidades en el medio rural, se han diversificado sus actividades, pero también las dificultades. Por un lado, la estacionalidad de no pocas de ellas, vinculadas al sector terciario generalmente.

Por otra parte, en relación al sector primario, los elevados problemas para sacar adelante pequeñas y medianas explotaciones agrícolas y ganaderas. Además, como es habitual en estos territorios, se produce una combinación de trabajos y actividades. Una complementariedad fruto de la necesidad en la mayor parte de los casos. Igualmente, no son pocas las mujeres que quieren permanecer en el medio rural y que no encuentran empleos relacionados con su cualificación.

·      La movilidad

Para vivir y trabajar en el medio rural es fundamental contar con un transporte particular. Y es determinante en no pocas ocasiones para el acceso al empleo y a los servicios públicos.

 A pesar de las medidas que han incentivado el transporte público, así como otras iniciativas colaborativas, las dificultades son altas en zonas de difícil acceso y de baja demanda. 

·      La conciliación

En caso de estar en pareja, debe pasar por los dos integrantes. Una conciliación que, en comparación con el medio urbano, puede hacerse más compleja en el medio rural por algunos factores. 

En buena medida está marcada por la ya señalada accesibilidad a empleos y servicios, centralizados en cabeceras de comarca o en municipios más grandes.

  • Propiciar el liderazgo de las mujeres en todos los ámbitos de la vida.

Particularmente he tenido la suerte de conocer a mujeres de mi familia y mi pueblo que sobrevivieron a una guerra civil, así como escuchar activamente a cientos mujeres, ellas han inspirado mi vida, de ellas he recibido las mejores lecciones y aspiro algún día estar a su altura. 

También he podido viajar y conocer la vida, la cultura y las historias de mujeres de otros países. Y en ellas he reconocido siempre el mayor activo para el futuro de las comunidades en las que vivían.

Su capacidad de escucha, empatía, respeto, compromiso, conciliación, confianza, gestión de recursos escasos, fortaleza emocional… es muy superior. 

Un conjunto de capacidades y competencias que son claves para movernos en un mundo incierto y cambiante.

Las uupp tienen un gran poder transformador y de innovación de la sociedad y son claves de cara al futuro.

El pasado y el presente se describen porque ya están escritos. Pero el futuro, escribir un futuro más humano a la altura de la dignidad de cada persona, constituye la gran responsabilidad social.

 Las UUPP en primera línea, de plantar semillas de amor, conciliación y convivencia. Toda la ciudadanía consciente y solidaria para vivir sentir y construir pilares esenciales de la nueva era. (Federico Mayor Zaragoza.)

 Por esto siempre digo, que en el pueblo donde no existe una universidad popular, habría que crearla.

Las universidades populares son espacios municipales donde se crean ecosistemas complejos y vivos de relaciones humanas recursos y conocimiento colectivo. 

En torno a 4.500 profesionales forman parte de las UUPP, más de 500.000 personas matriculadas en cursos y talleres y más de 1.200.000 participantes en actividades diversas, actualmente somo más de 400 universidades populares repartidas por  13 Comunidades Autónomas 

Un dato muy destacable, es que más de un 75% del alumnado son mujeres en la red de Universidades Populares españolas.

Independientemente de tener el honor de ser la presidenta o pertenecer al equipo ejecutivo, ser del equipo técnico, docente o parte del alumnado, al entrar en un up entras a formar parte de una gran familia donde la primera imagen que puedes percibir adquiere más profundidad si te adentras en ella.

Tengo la fortuna de haber estado ligada a este universo de las UU.PP desde los comienzos de mi carrera profesional hace más de 20 años. Esto me ha permitido conocer su entorno como auténticas casas de la ciudadanía, donde las personas que entran y se acomodan, para comenzar un desarrollo anhelado en algún sentido de sus vidas.

 Y es que ciertamente, cuando entras en una universidad popular, seas consciente o no te has colocado en el camino del cambio y de ahí ese poder transformador

En esta experiencia de trabajo con y en las universidades populares, he observado la especial importancia que tienen para las mujeres, especialmente de las zonas rurales, donde se convierten en uno de los recursos más cercano y eficaz para trabajar todo tipo de brechas de género.

 A las UUPP las mujeres no solo vamos a hacer cursos, vamos a un espacio de encuentro, de escucha, de construcción de redes sororas, de compromiso, de participación, en definitiva, de generación de nuevas oportunidades para mejorar nuestras vidas. 

A través de proyectos globales las uu.pp contribuimos a la inserción laboral y promovemos acciones que visibilizan y dan voz a las mujeres rurales tejedoras de la vida de los pueblos y por tanto también de las ciudades por su interdependencia.

Considero que las universidades populares han pertenecido a la vanguardia de la acción sobre los grandes retos sociales de cada momento trabajando en común de manera activa y apostando por la transformación en positivo del territorio

Punto de inflexión

 Estamos en un punto de inflexión idóneo donde las voces de las mujeres y de la juventud, (presenciales y en el ciberespacio) propicien  los cambios esenciales y apremiantes que son exigibles antes de alcanzar un punto de no retorno.

Unámonos todos y todas (la igualdad se refiere a todos y todas sin excepción) para poder hacer realidad ese otro mundo que anhelamos y merecemos.

Termino con una cita de Vandana Shiva 

Las mujeres han sido expertas en semillas, productoras de semillas selectoras de semillas conservadoras de la biodiversidad del mundo. Los 10.000 años de experiencia humana en alimentarnos es una experiencia de las mujeres  

Vandana Shiva es una física, filósofa y escritora india. Activista en favor del ecofeminismo, recibió el Premio al Sustento Bien Ganado —también llamado Premio Nobel Alternativo—, en 1993.

Celebremos la capacidad que tenemos de edificar y llenar de amor nuestro entorno, así como la virtud de cosechar nuestros sueños

Gracias de nuevo, al equipo de Fexamur, por su estimable implicación y contribución al desarrollo de estas Jornadas, y por su compromiso con la igualdad. 

Felicidades a todos y a todas, por el gran trabajo que estáis desarrollando y que, sin lugar a dudas, nos reportará grandes resultados.

Muchísimas gracias a todas.

Fdo. Mónica Calurano Vellarino

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