«La Universidad Popular me salvó la vida»: 120 años del «tesoro» que legó Blasco Ibáñez
Solo cinco países en el mundo y tres en Europa cuentan con esta clase de centros de aprendizaje
Todo aquel que pasase este mediodía por la Plaza de la Reina de València podía sentirse atraído por el sentimiento de felicidad y gratitud plena que irradiaba el lugar. Una marabunta de gente celebraba alguna cosa con mucha pasión. Y es que el 8 de febrero se cumplieron los 120 años que lleva activa la Universidad Popular de València. Vicente Blasco Ibáñez, impulsor de la iniciativa, escribió ese año en El Pueblo: “La Universidad Popular pretende ser un terreno nuevo, donde todos puedan entrar, donde se presente la enseñanza con ropajes de fiesta y se sirva la ciencia como una diversión. La Universidad Popular será todas las noches algo así como un teatro libre y gratuito de la enseñanza”. Y, tantos años después, este espacio de aprendizaje sigue conservando ese punto recreativo. Así lo han corroborado en el acto multitud de estudiantes a través de un vídeo impulsado por el Ayuntamiento: «La universidad popular la verdad es que me salvó la vida en el sentido de que un trocito de mi vida que había quedado vacía me la llenó», comentaba una estudiante. Otra reflexionaba mirando a cámara sobre cuánto puede aportarle este espacio a «muchas mujeres que se encuentran un poco atrapadas en el día a día y que, por tanto, sienten aislamiento y soledad». Ha querido con sus palabras animar a todas ellas, pues, asegura, «viniendo aquí siempre encontrarán algo que les haga emocionar, sentir vivas, y continuar en la vida, porque somos jóvenes y tenemos inquietudes y ganas de vivir».
El 8 de febrero de 1903 se celebraba la conferencia inaugural. Isabel Lozano, Concejala de Servicios Sociales y presidenta de la universidad,ha señalado que «ya ese día asistieron 2.000 personas. Por eso hoy queríamos emular ese momento juntando a otras 2.000 personas, y creo que lo hemos conseguido».
«Rescatados» de la soledad
La UP no es sólo una universidad. Es, por encima de todo, un lugar con una potente función sociabilizadora. Es en esto en lo que han hecho hincapié la mayoría de los estudiantes que han aparecido en el vídeo, que agradecían lo mucho que ha mejorado su calidad de vida desde que comenzaron a estudiar, pues este centro «rescata» a muchos de la soledad. «Pensé: ‘¿Qué hago yo con mi vida?’ Mis hijas ya criadas… Quiero hacer cosas que no he hecho», contaba una alumna. Su compañero hablaba con entusiasmo de lo importante que es para él formar parte de un espacio que, además, funciona como un lugar de encuentro único para las diferentes generaciones.
Mientras discurría el acto de celebración, en una pizarra situada en la plaza, todos los asistentes llegados desde todos los barrios donde la UP tiene sede, escribían palabras de agradecimiento: «La UP es todo corazón»; «Gracias Blasco por darnos la oportunidad a las mujeres y hombres de estar activos en nuestra tercera edad«; «Muy contenta de saber más de arte. Gracias».
Fuente: Levante, El Mercantil Valenciano















































































































































































































































































































































































































































































































































































































